Rendición

 
 

RENDICIÓN

Rendición no significa derrota, sino el acto sagrado de dejar de luchar contra la corriente de la vida y soltar el control (el personaje) y dejarse fluir o derretir, tiernamente y libremente.

Aunque arriba solo se vea una punta de iceberg derritiéndose o diluyéndose, abajo late todo un universo interior que sostiene la transformación. El personaje se derrite para integrarse con ese océano inmenso de emociones y creencias.

El hielo deja de ser una estructura aislada y sagrada para fundirse y convertirse en el océano mismo. Ya no hay separación entre el "yo" y "el todo".

Nada se destruye; la punta del iceberg se transforma en la fluidez del agua profunda. Una red neuronal, un tejido vivo de conexiones internas, no solo se derrite; parece evaporarse o expandirse hacia el cielo, mientras en el fondo, lejos de ser un abismo oscuro, vibra lleno de luz, células y matices violetas y magentas, literal un mundo interior interconectado.

El personaje se diluye para pasar a formar parte de una estructura mayor en un acto de expandir los límites del propio ser.

Requiere de mucho valor rendirse, entregarse en confianza al universo, al vacío, sintiéndose sostenido para transformarse y resurgir en otro lugar, en otro estado, de otra manera, con otro traje y confiar que todo tiene un propósito y todo gira a mi favor.

Obra Disponible. Tamaño 130 × 97cm - 900€

 
Siguiente
Siguiente

“FU” El retorno - Vibración