El verdadero Ser
Último cuadro de la trilogía sobre el poder del agua como catalizador de emociones (miedo-comprensión-sanación). La emoción del éxtasis nos hace perder la conciencia del mundo exterior, es la no mente. La exaltación y sublimación de los sentidos nos lleva de lo humano a lo divino.
Sin juicio ni vergüenza, mostrarme desnuda, con alegría, jubilo, placer, así me siento completa, ligera, auténtica, poderosa como una Diosa. Una bola de energía en su máxima expresión de amor.
"No soy un cuerpo
no soy mente
no soy mis pensamientos
soy energía y liberación en expansión"