Como es arriba es abajo
... o como es adentro es afuera, ley de correspondencia. Nuestra realidad física es un reflejo de nuestro mundo espiritual. Al observarnos mejor a nosotros mismos podemos comprender mejor nuestra realidad. Estar abierto a cambios es la base de la evolución y transformación. Cambios en la forma de pensar, de ver la cosas, de conciencia, de hábitos, lugares, personas, que se reflejarán en nuestras vidas para surgir un nuevo yo.
Quién quiero ser?
Un infinito girado, girando, crea infinitas posibilidades, con la confianza de que todo tiene un sentido y gira a nuestro favor.
A mí me invita a ampliar el campo de visión, a abrir puertas a nuevos conceptos de lo no tangible. Sonrío al tomar conciencia de la relatividad de la vida cotidiana al ver la infinitud de mi alma inmortal.