El “Don” de la Dulzura

 
 

El "Don" de la Dulzura

Siguiendo la serie de dones y virtudes representados por olas, en un formato más pequeño al habitual (70x70).

Los dones los traemos innatos desde que nacemos; las virtudes son hábitos humanos movidos por una creencia; los podemos desarrollar o enterrar.

En principio son neutros, de nosotros depende qué hacer con ellos, si usarlos desde el SER para nuestra evolución de alma o como astucia para el EGO.

La dulzura es una forma de entregar toda esa luz que tenemos dentro, poniéndola al servicio de los demás. Requiere de mucha valentía y autenticidad abrirse sin escudos, amorosamente, suave, afable, cálido y tranquilo. Las personas que nacen con el don de la dulzura son un regalo para el mundo. Crean relaciones amables, de trato delicado, con una gran generosidad emocional que muchos perciben como debilidad, por ello cada vez escasea más esta cualidad de carácter. Dejemos que algo de dulzura se instale en nosotros, somos amor expresándose en la materia. En su exceso, si somos demasiado dulces, nos pueden comer y en su defecto, si somos fríos, amargos, nos van a descartar.

 
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