Florecer
"FLORECER"
Una oda a la primavera. Echar flores siempre es un buen síntoma de desarrollo visible. Forma parte de un proceso en el que sobreentendemos que venimos de una etapa en la que se ha estado gestando algo de forma más oculta.
Cuando comencé la obra estaba muy centrada en la flor, sentía una gran alegría de sacar unas alas de mariposa expansiva y feliz, llena de energía, pero según fui avanzando comenzó a tener mucha más importancia el bulbo, ese bulbo conectado a todo con sus raíces, lleno, fecundo, aquel que latía esperando el momento de dar esa flor. ¿Cuál sería ese momento? ¿Cuándo?, con qué finalidad? Curiosamente, la respuesta es la misma que cuando damos amor.
Primero tenemos que crear dentro nuestro un amor hacia nosotros mismos enorme, aceptarnos, conocernos, valorarnos, amarnos. Después debemos nutrirnos, alimentarnos, enriquecernos con sabiduría, conocimiento, gestión emocional, gobernarme, elevar mi vibración, cuidarme física y espiritualmente el objetivo no es estar radiantes y florecer, el objetivo es darse, entregarse, abrirse a los demás, abrirse al mundo, tener algo para dar y compartir. Cuando sienta que ese bulbo está lleno y pueda dar sin quedarme vacío, doy. Me vuelvo a recargar y puedo volver a florecer como en un pulso de vida. La primavera es un gran gesto de generosidad de la naturaleza hacia el mundo, se da con su néctar a todos.