Rompiendo Corazas

 
 

“ROMPIENDO CORAZAS”

Desde niños, a cada sufrimiento, a cada decepción, le hemos puesto una tirita, una fina capa, una veladura. Llegamos a la madurez convertidos, sin darnos cuenta, en cebollas como esas muñecas rusas una dentro de las otras. Aquel ser original era auténtico, lleno de espontaneidad, de alegría, de inocencia, de ilusión, abierto a dejarse sorprender por la vida, lleno de colores, cada uno con su paleta, brillante y hermoso. Quizás ya no somos tan vulnerables, pero estamos velados, más fríos, más duros, más cerrados, más independientes e individualistas, más egoístas. Este cuadro quiere animarnos a ser valientes para mirar hacia adentro y ver dónde puedo romper una coraza que ya no necesito porque ya soy un adulto, ya crecí y dispongo de recursos para abrazar mi vulnerabilidad. Puedo brillar sin miedo y puedo abrirme a darme sin corazas porque aprendí el camino de retorno a casa.

 
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